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PAISAJES QUE YA NO ESTÁN: LA MEMORIA ORAL REVIVE EL RÍO BIOBÍO

PAISAJES QUE YA NO ESTÁN: LA MEMORIA ORAL REVIVE EL RÍO BIOBÍO

En el marco de su investigación doctoral, el investigador Claudio Contreras Véliz lidera un innovador proyecto que busca reconstruir la relación histórica entre las comunidades ribereñas del río Biobío y su entorno, a través de una metodología participativa denominada cartografía de paisajes oralizados.

Este trabajo se desarrolla en el Gran Concepción, específicamente en las comunidades ubicadas en la ribera norte, como la población Aurora de Chile y en sectores del lado sur, Villa Spring Hill, Villa Juan Pablo II y huertos familiares. La investigación aborda los paisajes desde la experiencia y memoria de quienes habitan estos territorios.

Una memoria del paisaje que persiste en la oralidad

El proyecto surge a partir de la identificación de profundas transformaciones urbanas que han alterado la relación entre las comunidades y el río. Entre las principales amenazas destaca el desarrollo de infraestructura vial urbano-productiva, como autopistas y puentes, que han generado barreras físicas y visuales, limitando el acceso, la interacción y la percepción del paisaje fluvial.

Frente a esta realidad, la investigación propone un giro metodológico: en lugar de centrarse únicamente en el presente, busca reconstruir los paisajes del pasado a través de la memoria colectiva. Así nace la cartografía de paisajes oralizados, entendida como una representación de aquellos paisajes que ya no existen físicamente, pero que sobreviven en los relatos y experiencias de las comunidades.

A través de talleres de cartografía colectiva, las y los participantes identificaron y representaron lugares, prácticas y formas de vida vinculadas históricamente al río. Entre estos recuerdos destacan espacios de recreación familiar, como playas y puntos de veraneo, así como antiguas formas de habitar, incluyendo viviendas tipo palafito, construcciones adaptadas a la dinámica del río.

De la memoria al dibujo: reconstrucción ilustrativa del paisaje

Tras el levantamiento de esta información, el equipo de investigación desarrolló un proceso de sistematización que combinó herramientas como Google Earth, registros de audio y relatos comunitarios. Este material permitió identificar puntos clave y significados asociados al paisaje del pasado.

Posteriormente, el proceso avanzó hacia una etapa de reconstrucción ilustrativa, desarrollada en colaboración con la ilustradora Carmen Gloria Hernández (Calo Calito), reconocida por su destacada trayectoria en la creación de ilustraciones vinculadas al patrimonio territorial.

Este proceso implicó una rigurosa investigación documental y archivística para asegurar la fidelidad de las representaciones. Por ejemplo, ante relatos sobre viviendas palafíticas, se revisaron registros históricos, imágenes y antecedentes sobre la ocupación de la ribera del Biobío, con el fin de generar ilustraciones que reflejen de manera precisa estas formas de vida.

El resultado es una cartografía ilustrada que no solo representa elementos físicos, sino también prácticas culturales, sociales y económicas que definieron la relación de las comunidades con el río a lo largo del tiempo, particularmente entre las décadas de 1940 y 1980.

Devolución a las comunidades: un proceso clave

Como parte fundamental del enfoque participativo, el proyecto contempla la devolución de los resultados a las comunidades involucradas. En este contexto, se realizó una primera entrega en la población Aurora de Chile el día , donde se distribuyeron mapas impresos en color, versiones en blanco y negro destinadas a actividades con niños, y cartografías técnicas que identifican las principales amenazas al paisaje.

Este proceso de devolución no solo busca compartir los resultados, sino también abrir espacios de apropiación, reflexión y continuidad del trabajo por parte de las propias comunidades.

Actualmente, el equipo se encuentra avanzando en la elaboración y futura entrega de materiales para las comunidades del lado sur del río, dando continuidad a una investigación que pone en valor la memoria, el territorio y las voces locales.

Un trabajo colaborativo con enfoque territorial

El proyecto es fruto de un trabajo interdisciplinario que reunió a un equipo compuesto por:

Claudio Contreras Véliz, investigador responsable

Carmen Gloria Hernández, ilustradora

María Ignacia Padilla, geógrafa encargada del mapa técnico

Miguel González, historiador y doctor en geografía

En conjunto, desarrollaron tanto la cartografía participativa como el análisis técnico de las amenazas actuales al paisaje del río.